"En este mundo todos estamos locos, de lo contrario nadie hubiera sobrevivido como hasta ahora lo ha hecho" ~~Lilium Gore

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miércoles, 10 de octubre de 2012

Gotas de Agua [one-shot]

**Nota importante**: Todos los trabajos aquí puestos están bajo COPYRIGHT (Derechos de Autor), así que por favor ¡NO LOS USEN SIN MI PERMISO! Y si lo hacen, al menos sean tan amables de poner MI NOMBRE como autor, que ser escritor no es nada fácil como para que roben mis trabajos. Gracias. :)



La lluvia nos cubría como un manto, protegiéndonos de la maldad del mundo. Éramos jóvenes y disfrutábamos de las cosas sencillas de la vida.
La lluvia arreció en la ciudad, cuando pronunciaste esas frías palabras que no se podían comparar con el agua que caía sobre nosotros.
―Lo siento.
―¿Lo siento? ¿Qué quieres decir con eso?
Éramos jóvenes y no nos importaba lastimar a otros. No sabíamos nada de la vida, pero algo estaba claro, tú eras todo para mí.
No podía ver bien tu rostro, pero por tu voz podía saber que estabas triste. Di un paso adelante, cuando me mostraste una mirada fría.
―No te quiero hacer daño, Oeki.
―¿Por qué tendrías que hacerme daño? Yo quiero estar contigo, ¿qué de malo puede tener eso?
No dijiste nada por unos segundos. Había aceptado mis sentimientos y te los había hecho saber ese día en la escuela. Quizá había sido muy directa, pero no tenía sentido ocultarlo más. Nos conocíamos desde que éramos niños, ¿cómo podía seguir escondiendo esto que crecía y crecía exageradamente dentro de mí?
Me acerqué a ti. Tú no pusiste resistencia alguna y aunque lo hubieras hecho, yo no cambiaría mi opinión, ni mis sentimientos.
―Oeki…
Coloqué mi cabeza sobre tu pecho, cerrando mis ojos por unos instantes.
―No me digas que es imposible.
Dije con seriedad, intentando no llorar, pero no importaba si lo hacía. La lluvia estaba conmigo para protegerme de todo.
Con vacilación alzaste tu mano, abrazándome cálidamente.
―En verdad lo siento.
Esas fueron tus últimas palabras hacia mí. Te alejaste de mí, sin voltearme a ver. Mi corazón se hizo añicos mientras te veía partir. Rompí en llanto.
Quise gritar pero ya no había nadie a quien reclamarle. Te habías ido.


―¿De nuevo pensativa?
Me preguntó Naokee, uno de mis compañeros de clases que acababa de integrarse a mi salón. Acababa de llegar del extranjero y yo había sido la encargada de darle un recorrido por las instalaciones de la escuela. Era un chico muy optimista y risueño, con esa sonrisa que rara vez se ve en un hombre. Éramos amigos y siempre nos regañaban por hablar en clase.
El día de hoy llovía, lo que me hacía recordar ese momento cuando no volví a saber de Kieno.
―¡O e k i!
―Déjala, Naokee, ¿qué no ves que está en el pasado?
Expresó Rinery, una amiga.
―Hmm…si, se ve.
Odiaba la lluvia. Me hacía sentir estúpida por haber actuado así con Kieno. Suspiré, mientras las horas seguían pasando.
Volví a mi casa sin poner mucha atención a lo que hacía en clases. Hacía exactamente un año desde que dejé de ver a Kieno, pero el dolor aun no se iba.
Pasé toda la tarde en mi recámara, viendo el techo blanco. Mis pensamientos estaban concentrados en ese día. ¿Será que alguna vez pueda olvidarlo?
Mi celular sonó, sacándome de golpe de mi sueño despierto.
―¿Bueno?
―¡Hola, soy Naokee!
―¡Y Rinery también!
―¿Qué estás haciendo?
―De seguro estás viendo a tu techo, soñando despierta, ¿verdad?
Me conocían tan bien que era imposible esconderles algo.
―Algo por el estilo.
―Vaya, que aburrida.
―¿Por qué no vamos al cine?
―No, gracias. No tengo ganas de ver una película.
―Bueno, ¿qué tal el parque? Necesitas un poco de aire.
―Parece que va a llover.
―¿Y eso qué? Somos jóvenes, una simple lluvia no nos va a hacer daño.
Por un momento me imaginé la sonrisa de Naokee. De seguro era contagiosa en este momento. Como me gustaría verla.
―Claro, tómate tu vitamina C y todo estará bien.
―Hmm….no sé.
―Bueno, basta. En media hora estamos en tu casa.
―¿Eh? Espera, Nao…
―¡Allá nos vemos!
―Ya lo escuchaste, ¡estate lista, Oeki!
Se acabó la conversación.

―¿Ves? Te dije que necesitabas un poco de aire. Mira que hermoso parque tienes a sólo unos minutos de tu casa.
Dijo Naokee con emoción. No era normal ver a un hombre con esa positividad, estoy segura que él era algo diferente…
―Creo que tenías razón.
Dije bajamente.
―¡Vamos a los columpios!

―¿Te sientes mejor?
Un nuevo día de clases. Todo marchaba bien y el sol había salido de nuevo.
―Si, gracias.
Dije sinceramente. Naokee sonrió, tomando asiento a un lado mío. Rinery no había venido a clases hoy, así que estaba sola con él.
Las clases transcurrieron como de costumbre, hasta que por fin terminaron. Naokee me acompañó a casa, mientras me contaba sobre una película que acababa de ver con su hermano. A él le encantaban las películas de terror y siempre me las contaba con gran emoción. Era muy divertido estar con él.
―Oye, Oeki.
―¿Qué pasa?
―¿Podría venir por ti…más tarde?
Preguntó con pena, siendo ésta la primera vez que lo veía actuar así.
―Nunca me lo preguntas.
―Pues si pero, ahora no quiero ser una molestia para ti.
―Tu no eres ninguna molestia.
Reí.
―Ya sabes que puedes venir cuando quieras a la hora que quieras. Bueno, menos pasada la media noche.
―Está bien, entonces vengo por ti más tarde.
―Ok. Hasta entonces.
―Sip.


―¿Cómo conociste este lugar?
Naokee me había llevado a un mirador donde se podía ver el mar. Era la primera vez que venía a este lugar y eso que yo tengo años viviendo aquí.
―Me lo enseñó un tío.
―¡Qué bonito!
―Que bueno que te gustó.
De nuevo esa sonrisa. ¿Cómo podía ser posible que alguien tan cálido como él existiera?
―Gracias por traerme aquí, Naokee.
―Bueno, sobre eso…hay algo que me gustaría decirte.
―¿Sí? ¿Qué es?
―Es algo complicado de decir.
―Vamos, Naokee, tu no eres así. Dilo y ya.
―Está bien…
Él guardó silencio por unos segundos más.
―¡Vamos, Nao…!
―Me gustas mucho.
Eso era lo que yo llamaba velocidad…
No supe que decir por unos minutos. ¿Él…sentía eso por mí…? Su mirada era seria y su sonrisa que tanto me cautivaba había desaparecido instantáneamente. Sus palabras eran ciertas, pero yo no sabía como responderle. En realidad, ¿qué sentía por él, aparte de una gran amistad?
―Naokee…
―Si, lo sé. Tú sigues enamorada de ese tal…como se llame, pero quiero que sepas que yo nunca te haría daño. Lo que digo es en serio y quiero que me creas. Te quiero más que como mi amiga, quiero estar contigo en todo y para todo. Sé que no sientes lo mismo pero… no quita nada el decírtelo, ¿verdad?
Su sonrisa había aparecido de nuevo, y eso me gustaba. Volvía a ser él.
―Bueno…
―No me tienes que decir nada, si no quieres hacerlo…
―No, yo… Dame un poco de tiempo para que lo piense, ¿sí? Me caes muy bien y no quiero tener problemas contigo si digo algo apresuradamente así que, solo unos días, por favor.
―Claro, para ti el tiempo que desees.

Volví a casa, cuando vi a alguien frente a ésta. Detuve el paso, a lo que Naokee me imitó. Mi mirada estaba estática. Era una mentira, ¿verdad?
―¡Oeki!
―¿Ki…Kieno?
―¡Hacía mucho tiempo que no te veía! ¡Si que te has puesto más bonita!
―¿Qué…? ¿Qué haces aquí?
―¿Cómo que qué? Ya regresé. He regresado, Oeki.
Un año y él había regresado como si nada. Mi corazón comenzó a latir apresuradamente, pero desconocía este sentimiento. Ya no era como antes, era diferente.
―Bueno, Oeki, ya me voy. Nos vemos mañana.
―Ah, claro, Naokee.
Naokee miró con desprecio a Kieno, lo cual era obvio. Se fue con su rostro inexpresivo y pude sentir que estaba molesto. Acababa de decirme lo que sentía por mí y Kieno aparecía. Sabía lo que eso significaba, ¿pero lo sabía yo?
―¿Por qué has venido aquí?
―Ya te dije que regresé.
―No, a eso no me refiero. ¿Por qué a mi casa?
―Quería verte de nuevo.
―¿Por qué?
―¿Cómo que por qué, Oeki? Eres mi amiga de la infancia, es obvio que lo haga.
―No, Kieno. No. ¿No recuerdas lo que me hiciste? ¿Cómo puedes venir como si nada hasta acá?
―Vamos, Oeki, ¿sigues con eso? Pensé que ya lo habías olvidado.
―¿Cómo olvidarlo? ¿Cómo olvidar lo que me hiciste sentir aquella vez? Te dije lo que sentía y a ti te importó un comino, ¿cómo crees que podría olvidar eso?
Estaba molesta, demasiado molesta por seguir pensando en él. Él me había lastimado y ahora se presentaba ante mí tan tranquilo como cuando éramos niños. Pero ya no lo éramos. Ahora me daba cuenta de la realidad. La única persona que me sacó de esa depresión fue Naokee con su sonrisa. Con esa sonrisa que me hacía pensar en cosas agradables, en él.
Repentinamente la lluvia comenzó a caer, como si fuera una clase de mensajera divina. No necesitaba más tiempo, necesitaba ser valiente de nuevo, ahora más que antes.
―Espera, Oeki.
―Lo siento, Kieno.
Di la vuelta, comenzado a correr.
―¡Oeki!
Corrí con todas mis fuerzas, bañándome por completo bajo la lluvia. Tenía que decirlo, tenía que gritarlo.
―¡NAOKEE!
Grité fuertemente. Él volteó. Me acerqué a él, pero él me miraba desconcertado. Pensaba lo peor.
―Oeki, ¿pero qué haces? Está lloviendo.
―Eso que, somos jóvenes.
―¿Y Kieno? ¿Qué pasó con él? No me digas, me lo imagino.
―¿Ah sí?
―Claro, es obvio.
Tristeza, eso connotaba su voz.
Me acerqué más a él. Ahora no tenía miedo, sabía la verdad y eso me bastaba para continuar.
―¡Oeki!
Llegó Kieno, pero no me importaba. Él ya no era nada para mí.
―¿A quién miras? Estoy justo delante de ti, mírame a mí.
―Oeki….
Tomé aire, pues lo necesitaba por haber corrido tanto.
―No hay nada que pensar…
―Espera…
―No, espera tu.
―Él está aquí, no tienes que decirme nada.
―Claro que tengo que hacerlo y quiero que me escuches bien.
―Pero…
Coloqué mi dedo índice sobre sus labios. Él no replicó nada más.
―Me gusta tu sonrisa, no, me encanta. Me encanta estar contigo, me encanta que me cuentes esas películas, me encanta que me llames a la hora que sea y que vengas a mi casa siempre que quieras. Me encanta tenerte como mi amigo. Quiero que sepas que tú fuiste quien me hizo ver el sol de nuevo y no seguir amando ésta lluvia fría y me encantaría más, estar siempre contigo.
―¿Eh?
―¿Qué? ¿Tienes un problema con eso?
―Espera, es que creo que no escuché bien… Tú “amor” está detrás de ti y tú estás…
―No, te equivocas. Ese amor está justo delante de mí.
Naokee comenzó a reír, lo que hacía que ésta lluvia no se sintiera tan pesada.
―Por eso me gustas mucho, Oeki.
―Estamos igual.
La lluvia me protegía y ella me había hecho darme cuenta de la realidad y de lo que necesitaba. Él era todo lo que me podía hacer feliz y ella me lo había dado. Él me aceptaba por lo que era y a mi me encantaba su forma de ser. La lluvia nos bendijo, haciéndonos muy felices.
Éramos jóvenes, pero definitivamente conocíamos nuestros sentimientos perfectamente.
―Aunque pasen los años, te sigo amando más que el primer día.
No volví a saber nada de Kieno. Mis ojos y corazón, todo yo ahora pertenecían a una persona diferente, a alguien único y especial que me hacía sentir viva y más feliz conforme pasaban los años.  
Como gotas de agua, siempre que la lluvia pasa, deja cosas nuevas en tu camino.
**Comentarios del Autor; ¡Aww! ¡Una historia de amor espontánea!
┣¨キ(*゜д゜*)┣¨キ Creo que ese día estaba muy inspirada. ¡Yeih! Como pueden ver es una linda historia de amor llena de pureza. Me gustó mucho. Amo crear personajes como Naokee, con una linda sonrisa. Me pregunto por qué... Bueno, espero les haya gustado. Ésta vez no hice un dibujo como portada porque se me olvidó, (;´Д`), pero para la próxima habrá un lindo dibujín. Para la creación de éste one-shot, me inspiró solamente una canción (increíble pero cierto). "LOST UNDERAIN de 2the DISCOLAND" Me tardé en escribir esto como en una hora, y esa canción no dejó de tocar. (1 hora porque estaba cantando al mismo tiempo que escribía). Ya casí me estoy aprendiendo la letra de la canción, la cual habla sobre la lluvia, es por eso que ese el tema principal de éste one-shot.  No estoy muy segura de que la canción sea de amor o no...(me falta práctica en mi japonés), pero lo que sé es que ese fue el sentimiento que me invadió al escucharla. En este momento, mientras editaba ésta entrada y escribo éstas líneas, estoy escuchando "UNDER de Valluna" y por una extraña razón, no puedo dejar de escucharla... Ya van 6 veces que la escucho sin parar; no mucho pero irá creciendo ésta cifra. Bueno, eso es todo. Me despido y a ver que nos depara la vida mañana. ¡Bye, bye! (=゜ω゜)人(゜ω゜=)

miércoles, 3 de octubre de 2012

El Diario de las Estrellas (one-shot)

**Nota importante**: Todos los trabajos aquí puestos están bajo COPYRIGHT (Derechos de Autor), así que por favor ¡NO LOS USEN SIN MI PERMISO! Y si lo hacen, al menos sean tan amables de poner MI NOMBRE como autor, que ser escritor no es nada fácil como para que roben mis trabajos. Gracias. :) 





     de abril; nos conocimos.
            Aunque llevábamos toda la vida en la misma escuela, ese día, cuando el festival comenzó, nuestras miradas se cruzaron. Desconocíamos que solo una mirada fuera capaz de iniciar tantas cosas maravillosas. Esa fue la primera vez que mi corazón latió con tanto deseo. Nunca imaginé conocer a alguien como tú, pero me alegro que me haya tropezado contigo, justo cuando los fuegos artificiales dieron comienzo.
            Desde ese momento sabía que sería muy feliz, teniéndote a mi lado.

            3 de abril; comenzamos a ser amigos.
            Tú ibas en otro salón y nuestros amigos se despreciaban pero eso no nos impidió comenzar una bonita amistad, de aquellos incondicionales que ya rara vez existen. Me gustaba compartir tiempo contigo, sobretodo cuando nos saltábamos las clases. ¿Lo recuerdas? Solíamos irnos sin decirle nada a nadie. Simplemente íbamos al parque, platicando en todo momento. Como añoro esos días. Sonreías mucho y yo no podía dejar de admirarte. Te habías convertido en mi mejor amigo.
            Siempre lo seguirás siendo, de eso no hay duda.

            10 de mayo; comenzaste una relación con una chica de tu salón.
            Ya no recuerdo su nombre y en realidad no deseo hacerlo. Tus amigos me lo dijeron, pero yo no quería creer, no hasta que los vi. Iban tomados de las manos y por primera vez vi una expresión diferente en tu rostro; estabas apenado. Nunca me lo dijiste…aun me cuestiono el porqué. Seguimos siendo grandes amigos, pero yo no podía evitar sentirme celosa, aunque nunca te lo dije.
            Era mejor dejarte ser feliz.

            18 de mayo; salimos al cine tu, tu novia, nuestros amigos y yo.
Ya lo había pensado, lo mejor era no ir pero mi deseo de verte era más fuerte que cualquier cosa.
Anda, vamos. Sé que te duele pero se verá feo que no vayas.
Eso fue lo que me dijo Ina. Quizá esa fue la verdadera razón de cambiar mi opinión sobre no ir. Nos reunimos en la fuente del centro de la ciudad. Habíamos acordado ir al cine. Tu novia femeninamente vestida. Ahí fue cuando me di cuenta porque te habías fijado en ella. Ella y yo éramos muy diferentes. Ella era toda femenina y bonita, con esa sonrisa que podía derretir a cualquiera, especialmente a ti. En cambio yo era normal.
Después del cine caminamos, dirigiéndonos a la zona llena de tiendas con juegos. Entramos a uno de los centros comerciales y tomamos asiento cerca de un kiosco.  Me sentía incómoda. Mis ojos no podían evitar verte con ella. La forma en la que la mirabas, en la que le sonreías. En la que la tocabas…
¡Mira! ¡Las maquinitas!
Dijiste con emoción, como siempre solías hacer cuando veías una. Nos encantaba jugar juntos, pero supongo que eso ya no podría ser. Me ausenté por un rato, yendo a comprar un refresco. Cuando regresé, tú me tomaste de la mano.
¡Vamos!
Entramos a la tienda con todas la maquinitas y demás juegos rodeándonos.
Hay que jugar.
¿Por qué no le dijiste a tu novia?
A ella no le gustan estas cosas. No tenemos nada en común.
Bueno, sería demasiado aburrido estar con tu clon, ¿no?, sin experimentar otras cosas diferentes.
No es aburrido. Estar contigo, con quien comparto tantas cosas y pareces mi clon no es aburrido. Estoy feliz con tenerte aquí a mi lado. Eres mi mejor amiga.
Esas palabras me hicieron tan feliz, aunque no debía ser así.
Yo siempre sería la “mejor amiga” y no algo más.

5 de julio; mi cumpleaños.
Mis amigos me invitaron a comer. No fuiste tú, extrañamente y yo no podía dejar de pensar en ti. ¿En dónde estarías? Seguramente con ella… ¿Te habrías olvidado de mi cumpleaños? Quizá. Me la pasé bien con mis amigos, aunque tú me hacías mucha falta. Más de la alguna vez pensé sentir. Sorpresivamente mi “fiesta” terminó temprano y no como en años anteriores, donde rentábamos una cabaña para seguir con el festejo. Según mis amigosy los tuyos que estaban también presentes, mañana era el último día de clases, el campamento de despedida.
Regresé a mi casa triste. No era posible que olvidaras mi cumpleaños. Me dejé caer en mi cama, tomando mi celular sin dejar de verlo. Pensé en llamarte y preguntarte si lo habías olvidado pero decidí no hacerlo. No era correcto, no era tu novia, sino tu amiga… No… por eso estaba bien el hacerlo. Eso es lo que los amigos hacen. Reprochan sin importarles romper una relación, pero al final no lo hice. Me tumbé en mi cama, pensando en ti.
“胸の奥で眠る君だけ見つめていたい。。。” [Mune no oku de nemuru kimi dake mitsumeteitai…]
Esa canción. Era extraño que alguien por estos rumbos la conociera. Sorpresivamente cada vez la oía más cerca. Mi canción favorita. Me asomé por mi ventana, cuando te vi en la calle con una gran sonrisa. Sostenías tu celular fuertemente. No comprendía como era posible que ese pequeño aparato tuviera tanto sonido.
¡Feliz cumpleaños!
¡Pensé que lo habías olvidado!
¡Nunca!
Sabía que no podía ser verdad. Éramos los mejores amigos, ¿cómo podrías olvidar algo tan importante como mi fecha de nacimiento?
Aun no te has puesto tu pijama, ¿verdad?
No, ¿por qué?
Entonces ven. ¡Rápido!
¿Eh? ¿A dónde? ¡Ya es muy tarde!
No lo creí y mi sorpresa fue mayor al verte extender tu mano con dos pedazos de papel. Era una mentira, ¿verdad?
¡Tenemos que apresurarnos! Estoy seguro que ya está la cola.
¿Eh?
¡Es tu regalo! ¿Quieres llegar tarde al concierto?
Ese fue mi mejor cumpleaños y no precisamente por el estupendo regalo que me diste, aunque si me llenó de felicidad. ¿Quién iba a pensar que me llevarías al concierto de mi grupo favorito? ¿Quién iba a pensar que tú lo harías?
¡Vamos!
Muchas gracias, en verdad.

6 de julio; nuestra primera pelea.
Fue por una estupidez, lo acepto, pero ya estaba harta de tu novia y la forma en la que me miraba. Le caía mal, lo sé, pero ella me caía peor. Era el segundo día de nuestro campamento. Dos de seis días. Me la pasé fatal sin hablarte. Nos molestamos por chismes de ella. Según ella, yo la molestaba e insultaba, pero lo que más me enojó fue que le creyeras. ¿Por qué, si me conocías tan bien? Ella creó chismes sobre mí y eso no lo soporté.
Perdón por aquellas palabras que te dije, pero debes entender que estaba furiosa. Me odié a mi misma por haberte hecho sentir mal, pero más me odié por seguir aferrada a ti.
Eso era demasiado para mi.

12 de julio; no hablamos el resto del viaje ni en los siguientes días.
Eran vacaciones y por más que me moría por hablarte no lo hice. No era yo la equivocada, no era yo y hasta que no te dieras cuenta de eso, no volvería a hablarte, aunque pasara toda una eternidad.
Aunque me doliera el hacerlo.

24 de agosto; supe de ti de nuevo.
Las clases habían comenzando y esta vez íbamos en el mismo salón. Te había extrañado tanto pero era tan necia que no cambiaría mi opinión y así lo hice, hasta que tus amigos me hicieron una trampa, encerrándome en el mismo salón que tu. Me reprochaste y yo hice lo mismo. ¿Por qué tenía que aceptar lo que dijeras? ¿Por qué tenías que tener tu la razón?
No sé cuanto estuvimos ahí encerrados, ignorándonos la mayoría tiempo. Seguía enamorada de ti, quizá más que el primer día y eso dolía.
Rompí con Aliana.
Ah, ese era su nombre. Una esperanza se iluminó en mi pecho.
¿Por qué?
Me di cuenta que no la quería.
Pues que tarde.
Cortante, así eran mis palabras pero en vez de enojarte, sonreíste. El enojo estaba pasando y eso estaba bien. Realmente bien.
Lo sé… Perdóname, Ellyka, perdóname por haber sido tan ciego como para no haber creído en ti. Eres mi mejor amiga, ¿cómo no creerte?
Eso era lo que yo pensaba.
Nunca es tarde para reflexionar sobre nuestros actos.
Cierto… Ellyka, ¿me darías la oportunidad de ganarme tu confianza otra vez?
Como decir que no a esas palabras. Me hacías falta y respirar sin ti a mi lado me hacía daño.
Está bien.

3 de septiembre; salimos al parque de diversiones solo tú y yo.
Nuestra amistad había vuelto a la normalidad, esta vez más fuerte que antes.  Subimos a todos los juegos, divirtiéndonos como niños. Pasamos toda la tarde ahí, hasta que el sol se escondió y las atracciones encendieron sus luces. Subimos al último juego; la rueda de la fortuna. Toda la ciudad se veía increíble desde la ventana. Totalmente pequeña e insignificante ante tan hermosa vista del cielo.
Me gustas.
Un segundo para pronunciar esas palabras pero toda una eternidad para tener el valor y decirlas.
Te miré sin saber que decir. Todo me parecía un sueño, sobretodo eso. Esas palabras que había soñado desde que te conocí.
¿Qué…?
Soy un estúpido, lo sé. Siempre sentí algo diferente estando contigo, pero nunca supe de que se trataba, no hasta ahora. Lo de Aliana fue una equivocación, una estupidez que nunca debió pasar. Tú siempre has sido muy importante para mí, lo que más deseo en mi vida. Me gustas, más de lo que es posible imaginar.  

3 de septiembre; el día en que nuestro amor floreció.
Los siguientes meses fueron estupendos, toda una maravilla. Era mi novio y nada iba a poder cambiar eso. Nuestros amigos se pusieron muy felices al saberlo. Nos dijeron que éramos unos tontos por haber esperado tanto. Me sonrojé. Seguías siendo mi amigo, pero ahora también eras solo mío. Salimos muchas veces en citas, pero no fue hasta que comenzó a nevar que te atreviste a besarme. Nuestro primer beso ocurrió justamente en navidad. Hacía mucho frío pero fue lo mejor. Me regalaste una pulsera de plata con un dije de mariposa.
Me encantaba usarlo.
Nuestra relación prosperó con el tiempo, aunque tuvimos nuestras riñas pero nada que rompiera con nuestro amor.
Te amaba demasiado, no…te sigo amando.

7 de noviembre; el nuevo año pero no bueno para nosotros.
Rompimos y eso me dolió demasiado, pero era lo mejor, eso dijiste. Ya no sabía si era verdadero amor o costumbre….quizá un capricho. Nos conocíamos tan bien que no había nada nuevo que contar, fue lo que dijiste. ¿Por qué? Lloré por una semana.
Me sentía tan infeliz.

24 de enero; me buscaste.
Dijiste que no podías vivir sin mí, que me necesitabas para vivir. Yo te creí y es que yo en realidad te seguía amando. Volvimos en un día de nieve. Pasé la noche contigo y prometimos nunca más separarnos.
En verdad creí.

3 de mayo; descubrí tu infidelidad y mi embarazo.
Te encontré con Uire, una compañera de clase. Me odié por haber creído en ti, y me odié aun más por ser tan tonta y pensar que esto funcionaría. No te reproché nada, solo deje de hablarte. Tampoco de dije nada sobre mi embarazo, sabía que no te interesaría. No deseaba tener un hijo aun, mucho menos después de saber la verdad. Tiré la pulsera que me regalaste aquella vez. Estaba muy lastimada.
Idiota, eso era yo.

11 de junio; era demasiado tarde para otra oportunidad.
Aborté y tú nunca te diste cuenta de nada. Nunca sabrás la verdad. Ahora me imagino a ese niño- ¿Se habría parecido a ti? ¿Tendría tus ojos, tu forma de ser? En las noches lloro por mi pecado. No debí hacerlo… Imagino su cara y lo grande que estaría hoy.
¿Por qué tuve que hacerlo?

22 de junio; me rogaste volver pero no acepté.
Ya me habías hecho demasiado daño, ¿para que seguir con algo que ya no tenía caso revivir? No importaba si te amaba o no, ya no quería estar contigo, por más que me doliera esa verdad. No supe nada de ti hasta ese día;

3 de septiembre; dejaste de existir.
Acababa de salir del cine cuando me avisaron que habías muerto. Habías salido de tu casa y un maldito te había atropellado. Estuviste consciente por unos minutos y según los presentes, preguntaste por mí. Después de eso, moriste. Maldita y cruel realidad, ¿no crees? Ayer te tenía y ahora ya te habías esfumado de este plano.
Lloré sin detenerme, ¿por qué tu? ¿Por qué esa persona que significó tanto para mi tenía que hacer muerto? Tu funeral se llevó a cabo, pero nadie lloraba más que yo.
Perdón…
Perdón por nunca decirte la verdad. Me arrepiento en verdad.
Perdón por hacerte daño, por dejarte solo.
No puedo aceptar que te hayas ido. No puedo pensar que ya nunca más te volveré a ver. Desearía cambiar el tiempo. Desearía no haber abortado, desearía no haberte encontrado con otra, desearía no hacer roto esa primera vez, desearía haber sido valiente para expresarte mis verdaderos sentimientos. No me importa nuestro pasado, si te volviera a ver, volvería a enamorarme de ti, volvería a hacer lo mismo de nuevo.
Te amo…
Te amo tanto…
Como desearía volver el tiempo y que ese primero de abril ocurriese de nuevo. Ojalá y pudiera hacerse realidad…
Espero que cuando mi deseo se haga realidad, me perdones por todo y si llegas a encontrar este diario,  quiero que sepas que eres y seguirás siendo mi único amor.
Te extraño tanto, Rieka…

                                               Ellyka.





Verano. Clases de nuevo, un nuevo comienzo. ¿Sigues ahí? Espero que si. Estoy feliz, sorprendida, pero feliz. ¿Me sigues recordando? Yo no te he podido olvidar. Nunca podría hacerlo.


Hola, mi nombre es Rieka. Ya no habíamos visto antes, ¿no es así?





Las estrellas que vuelven a brillar.




**Comentarios de Autor; ¡Y aquí otro one-shot! Comencé a escribirlo con mucha inspiración y me sentía llena de amor, pero el amor fue decayendo y terminó en desamor. Qué cosas, ¿nop? :) Ésta es la primera vez que escribo algo así ¡y me encantó! (*´▽`*) Más que una historia de amor, es una historia de como el amor cambia, o mejor dicho las personas. Es algo triste pero es la verdad. La frase "胸の奥で眠る君だけ見つめていたい..." [mune no oku de nemuru kimi dake mitsumeteitai] es parte de la canción "A holy terrors" por "Sadie" y lo que significa (según mi interpretación) es; "Tan solo quiero verte dormir sobre mi pecho" o algo por el estilo. No es mi favorita pero me gusta mucho y es la que estaba escuchando en ese momento. Ojalá tuviera un amigo así, que me llevara al concierto de ellos.... Eso sería genial....(*´▽`*)  (soñando despierta) Bueno, en otras cosas menos deprimentes, las canciones principales que me inspiraron a escribir ésta historia fueron; "START LINE por 404NOTFOUND" (de nuevo ésta canción), "Audrey & THE PLEDGE por DIR EN GREY", "A holy terrors por Sadie" y 麻薬 (mayaku) por Lycaon". Muchas gracias a ellos.  (*´▽`*)